Carnosina y enfermedades oculares (catarata y glaucoma)

La catarata es la opacidad del cristalino ocular, que en su estado normal debe ser transparente. Las modificaciones de las proteínas afectan la forma de refractar la luz y disminuye la trasparencia del cristalino, y de este modo se produce la percepción visual empobrecida. La modificación química de estas proteínas resulta en el cambio de color del cristalino. En el caso de la catarata nuclear se crean nuevos tejidos corticales de forma concéntrica y estos producen el espesamiento y engrosamiento del cristalino. El cristalino obtiene color amarillento y puede aumentar el poder focal del cristalino natural. La miopía alta también puede resulta en la catarata progresiva nuclear.

Los PGA son unas de las sustancias que producen la catarata. La carnosina no solo suprime la formación de los PGA sino que también protege las proteínas normales de los efectos tóxicos de los PGA anteriormente formados. Este conocimiento es relativamente nuevo, data del año 2000, cuando se publicaron los estudios de King´s College, de la Universidad de Londres (C. Brownson, A.R. Hipkiss, et al.) sobre los efectos de la carnosina. Sus experimentos se basan en lo siguiente: se ha creado la ovoalbúmina glucosilada (la proteína de la clara del huevo sufre modificaciones por el metilglioxal, la sustancia conocida por su producción de la glicación). La ovoalbúmina modificada se ha mezclado con el cristalino, la proteína del cristalino ocular, y ha causado la formación de entrelazamientos (cross-links) en el cristalino ocular y consecuentemente su opacidad. La carnosina no solo ha prevenido el daño del cristalino ocular, sino que la provocado la recuperación de su estructura y le ha devuelto su transparencia.

El glaucoma es la enfermedad que daña el nervio óptico del ojo. Generalmente se produce cuando se acumula fluido en la parte delantera del ojo. El exceso de fluido aumenta la presión en el ojo, dañando el nervio óptico.

Nuevos estudios han confirmado los efectos positivos de la carnosina en los casos del glaucoma desarrollado, así como para prevenirlo. Este descubrimiento es de gran importancia para los pacientes que sufren de la enfermedad de Alzheimer y Parkinson, en los cuales el glaucoma es muy frecuente.

El efecto de gotas para los ojos a base de la carnosina para aplazar el envejecimiento de ojos y visión queda demostrado definitivamente. Se ha demostrado la eficacia de estas  gotas en casi 100% de los casos de la catarata primaria senil y unos 80% de la eficacia en los casos de la catarata senil desarrollada. En algunos países las gotas para los ojos a base de la carnosina se administran regularmente como un medicamento para las enfermedades oculares.